El prensado de flores y plantas es una técnica sencilla en apariencia, pero profundamente ligada al tiempo, al cuidado y a la observación. Más allá de su valor estético, permite trabajar con lo natural desde otro lugar: conservarlo, transformarlo y reinterpretarlo dentro del diseño.
Prensar no es solo secar. Es detener un momento, fijar una forma y traducir lo orgánico a un nuevo lenguaje visual.
¿Por qué trabajar con flores prensadas?
Las flores y plantas contienen una complejidad formal que difícilmente puede replicarse de manera artificial: estructuras irregulares, variaciones de color, transparencias, fragilidad. Incorporarlas al diseño permite introducir una capa orgánica real, no simulada.
Además, el prensado añade una dimensión conceptual interesante: habla de tiempo, de transformación y de conservación. Lo que antes estaba vivo pasa a otro estado, manteniendo su forma pero cambiando su naturaleza.
Cómo prensar flores correctamente
Aunque es una técnica accesible, hay ciertos aspectos clave para obtener buenos resultados.
1. Elegir el momento adecuado
Las flores deben recogerse en su mejor estado:
- recién abiertas
- sin humedad (evitar recogerlas mojadas o tras la lluvia)
- sin manchas o deterioro
Cuanto mejor esté la flor en origen, mejor será el resultado final.
2. Selección de especies
No todas las plantas se comportan igual al prensarse.
Funcionan especialmente bien:
- flores planas (margaritas, pensamientos)
- hojas finas
- pequeñas ramas
Las flores con mucho volumen (como rosas muy cerradas) requieren más preparación o tienden a deformarse.
3. Preparación antes del prensado
Antes de colocar la planta:
- limpia restos de tierra o humedad
- si es necesario, separa pétalos o abre ligeramente la flor
- decide la forma final (una vez prensada no se podrá modificar)
Este paso es importante porque estás definiendo la “composición” desde el inicio.
4. El prensado
Método básico:
- Coloca la flor entre dos papeles absorbentes (papel de cocina o papel secante)
- Introduce todo dentro de un libro o prensa
- Añade peso encima
Es importante:
- que la flor quede bien extendida
- que no haya pliegues no deseados
- que el papel absorba la humedad
5. Tiempo de secado
El proceso puede tardar entre 1 y 3 semanas, dependiendo del tipo de planta.
Durante este tiempo:
- cambia el papel cada pocos días al principio
- mantén el conjunto en un lugar seco
La paciencia es clave: acelerar el proceso suele empeorar el resultado.
6. Conservación
Una vez prensadas:
- manipúlalas con cuidado (son frágiles)
- guárdalas en seco y sin luz directa
- si se van a usar en diseño, puedes escanearlas o fotografiarlas para trabajar en digital



